“Es que era obvio que eso debía hacerse así.” “¿Cómo no lo entendieron?” “Yo pensé que estaba claro.”
Estas frases aparecen una y otra vez en conversaciones de liderazgo… y casi siempre señalan lo mismo: nunca hubo un acuerdo explícito.
No porque faltara intención, sino porque sobró suposición.
Cuando lo “obvio” no es tan obvio
Muchos líderes descubren en procesos de coaching que nunca aclararon expectativas en doble vía:
- qué espero yo de ti
- y qué esperas tú de mí
Asumieron que el otro sabía, que entendía, que debía “leer la mente”. Y cuando se dan cuenta de esto, algo cambia profundamente: la relación deja de estar cargada de frustración y empieza a abrir espacio para la conversación.
Establecer acuerdos no es controlar, sino cuidar la relación.
El miedo al conflicto que nos deja en silencio
Otro aprendizaje frecuente aparece cuando hablamos de conflicto.
Para muchas personas, conflicto es sinónimo de:
- pelea
- tensión
- ruptura
Y desde esa creencia, prefieren no hablar, no decir, callar y guardar. Sin embargo sabemos que lo que no se conversa no desaparece sino se acumula. Se vuelve frustración, desmotivación y, en algunos casos, incluso erosiona la confianza en uno mismo:
“Tal vez el problema soy yo.”
Cuando los líderes comienzan a resignificar el conflicto como una oportunidad de alineación, se atreven a tener conversaciones que antes evitaban y descubren que hablar a tiempo cuida mucho más que callar.
Los acuerdos también cuidan al cliente en coaching
Esto no ocurre solo en liderazgo. También es muy evidente en la formación de coaches.
Muchos coaches principiantes pierden el foco de la sesión:
- preguntan de todo
- siguen cada tema que aparece
- terminan agotados… y el cliente también
Hasta que empiezan a afinar el acuerdo de la sesión y entonces se dan cuenta de algo clave: El acuerdo no limita la conversación, la sostiene.
Cuando el coach acuerda con claridad:
- qué se quiere trabajar
- para qué
- y cómo sabrán que fue útil
el cliente se siente cuidado, respetado y acompañado y es ahí, donde la relación de coaching se fortalece.
Las consecuencias de no acordar
Cuando no hay acuerdos claros:
- aparece la frustración
- se pierde motivación
- se generan malentendidos
- se daña la relación
- y muchas veces, la persona empieza a dudar de sí misma
Nada de eso ocurre por falta de capacidad… Ocurre por falta de conversación.
Una invitación consciente
Desarrollar la competencia de establecer y mantener acuerdos no se trata de aprender una estructura rígida. Se trata de aprender a conversar con claridad, respeto y responsabilidad.
En la Certificación en Coaching Humanista Organizacional de Cromática Coaching, esta competencia se trabaja de forma profunda y práctica:
- en sesiones reales
- en liderazgo cotidiano
- en conversaciones difíciles
- y en la relación coach–cliente
Porque cuando desarrollas esta competencia, no solo cambias tu forma de liderar, sino la manera en que te relacionas.
Si sientes que ha llegado el momento de dejar de suponer y empezar a conversar con mayor claridad y consciencia, este camino puede ser para ti.
👉 Conoce más sobre nuestra Metodología en Coaching Humanista Organizacionalhttps://lp.cromaticacoaching.com.co/vsl-lideres-cho-bd-croma